Mirta ha sido muy constante en su labor, haciendo prendas que le iban solicitando, viajando regularmente a Buenos Aires en colectivos o combis para elegir ella misma la calidad y precios convenientes para los federalenses durante muchos años.
Hoy, con un negocio en marcha, con basta clientela y una variedad destacable de productos textiles, maneja con mucho oficio su emprendimiento, anticipándose en la compra de telas para todos los requerimientos durante todo el año. Que van desde un pequeño jardín a completos cursos de distintos ámbitos escolares.
«Agradezco a Federal y a toda su gente por todos estos años que hemos crecido«, dijo Kuhn, «hemos tratado de dar lo mejor y creo que se ve reflejado en la amplia clientela que hoy mantenemos«. Por eso ha decidido donar al Consejo General de Educación una importante cantidad de guardapolvos cuyo destino serán niños con menos recursos y esto es para destacar en la sensibilidad de la vecina que encontró de alguna manera, esta forma de agradecer a la comunidad que tanto la ha apoyado.

